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[OF] La mejor fan (Furry/yiff M/F)

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hola [OF] La mejor fan (Furry/yiff M/F)

Mensaje por AngelBlackwolf el Dom Jul 06, 2014 7:57 pm


La mejor Fan.

Los fans… Quien no los quiere, o puede vivir sin ellos, más aun si eres una figura pública y buscas ser una estrella y reconocimiento. Los fans marcan la diferencia entre el estrellato y estrellarse, y a veces son la pieza que faltaba en el puzle, para lograr la inmortalizad.
La banda de rock and roll conocidos como Broken Hearts, son una de tantas bandas que empezaron por lo mas bajo.
El líder de la banda, Raksho, un Furry lobo de las nieves, con una mancha en la cara cubriendo su ojo izquierdo, y marcada cicatriz en la espalda, fue alguien que amaba lo que hacía en su tiempo libre, y respetaba a sus amigos y compañeros de grupo. Toca la guitarra eléctrica, y es la segunda voz en el grupo, pero sus pérdidas de control, y el exponer más de lo necesario, una magnun col 45 de la que nunca se separa, le ha acarreado múltiples problemas no solo con la ley, sino también con su público. Su vida privada es un desastre, y su vida laboral no mucho mejor, ya que aun siendo piloto, su mal carácter le ha hecho perder más de un trabajo. Le encantan los aviones, y una cruz acompañada de placas militares en su cuello, siempre le recuerda que todo lo que sube, tarde o temprano cae, como los aviones.
La vocalista es Umi. Una furry gata negra, que además toca el piano, la guitarra y el violín. Está enamorada de su compañero de grupo Kibo, pero el miedo a perderlo, siempre se interpone entre sus sentimientos y la banda, así que nunca se lo ha dicho o lo ha demostrado. Su personalidad alegre y amable con los fans, sin lugar a dudas ha mantenido al grupo, pero en el fondo sabe que el futuro se les presenta oscuro, y que tarde o temprano, el sueño se acabará.
El batería es Kibo, un Furry león también enamorado de Umi, y exactamente en las mismas circunstancias respecto a lo sentimental. Adora los deportes extremos a ser adicto a la adrenalina, pero esto lo ha hecho arriesgar su vida en más de una ocasión, en acciones estúpida, solo por lograr el subidón, como por ejemplo molestar a Raksho y que este lo encañonara, llegando incluso a amartillar el arma.
Y finalmente el último miembro de la banda, es Archer. Bajista y primo de Raksho. Es un lobo alado, muy serio y reflexivo, y quizás el único del grupo que siempre piensa antes de actuar. Es alguien solitario a la vez que callado, así que pocos lo conocen como es realmente, y sus fans lo adoran principalmente por su figura y el uso del bajo.
Durante muchos años, el grupo se mantuvo con el capital de cada uno de ellos, y lo que ganaban en los conciertos que lograban contratar, ya que al fin y al cabo, siempre habían deseado alcanzar la fama y la gloria, pero las disputas internas, y la asistencia a antros de mala muerte por falta de dinero y patrocinio, no hacía más que poner más piedras en su camino. Poco a poco, el grupo fue ganando un público muy dispar, que se repartía entre los que buscaban su música, los que buscaban los problemas y peleas que a veces se generaban, y finalmente y en muy pequeño porcentaje, fans que se transformaban en fanáticos.
Lirio, una Furry coyote de ojos amarillos, y pelaje blanco y negro, es una de estos fans, pero que a diferencia del resto que asistía a cada actuación, ella pasaba desapercibida con facilidad por su aspecto de lo más normal, y sus acciones y reacciones mundanas. Esto imposibilitaba que nadie imaginara que ocultaba en realidad, una cuantiosa fortuna detrás, lo que le servía para apoyar al grupo desde las sombras, organizándoles actuaciones. Sin que ellos lo supieran, pero muy al tanto de que había alguien empujándolos a crecer, el grupo de los Broken Hearts, en poco tiempo empezó a ganar dinero de verdad, y esto los metió de lleno en un mundo que solo unos pocos llegan a conocer. La fama atrajo a la corrupción, el dinero atrajo a la perversión, el descontrol y la propia autodestrucción, y tan pronto como el grupo estuvo a punto de llegar a lo más alto, nuevamente cayó a lo más oscuro, llevados por las drogas y los excesos.
Lirio en ningún momento dejó de apoyarlos desde las sombras, pero como ellos estaban hinchados por sus logros, siempre hicieron caso omiso a cuantos avisos recibieron, respecto a lo que estaban haciendo mal, con lo que al final, incluso Lirio tuvo que admitir, que quizás, se había equivocado. Cuando esto sucedió, algo en lo más profundo del corazón de Lirio se rompió, lo que originó que su personalidad hacia ellos cambiara, y deseara tener a toda costa, lo que consideraba que había comprado. Con esto grabado a fuego en su mente, y con el poder que todo su dinero le proporcionaba, Lirio nuevamente movió hilos para organizarle a su grupo favorito una actuación, aunque esta vez seria una sesión en privado, en una gran mansión en las afueras.
Cuando el grupo recibió la carta con la oferta, y vieron la enorme suma de dinero que estaba en juego, y la posterior comida que ofrecían, estos no se lo pensaron dos veces, ya que aquello podría significar un nuevo comienzo. Con la idea de una fortuna fácil y todo lo que ello les proporcionaría, el grupo preparó todas sus cosas y se dirigió a la mansión en el día y a la hora acordada.
Su camión, tras pasar un fuerte control de seguridad, donde ni una rata pasaría sin ser detectada, y donde te revisaban hasta en el interior las caries de los dientes, el grupo llegó a un edificio inmenso, con todo el aspecto a un viejo castillo. Sin lugar a dudas había un ambiente solemne y en cierto modo, tétrico, lo que no cuadraba precisamente como el lugar más idóneo para una actuación como la de ellos. Aun así, se bajaron de su vehículo en la entrada principal y aguardaron a que alguien saliera a recibirlos, mientras miraban el extraordinario jardín que lo rodeaba todo.
Lirio que ya los esperaba y observó su llegada desde una de las ventanas en el segundo piso, ladeó ligeramente su cabeza, al mismo tiempo que chasqueaba los dedos, con lo que una chica en la habitación, reaccionó bajando la mirada y cabeza en señal de aprobación, y seguidamente se marchó. Todo estaba listo, y hasta el último integrante del personal bajo su mando, la seguiría hasta el mismo infierno si ella se los ordenara. Ahora solo quedaba recibir en persona a sus invitados, y que la función empezara.
-¿Nos habremos equivocado de lugar? –Preguntó Umi mirando a su alrededor.
-En la nota ponía claramente las instrucciones para llegar a este lugar, pero todo esto me da muy mala espina. –Comentó Archer mirando la casa.
-Estamos aquí por el dinero, y no pienso marcharme por unas estúpidas supersticiones o presentimientos. –Intervino Raksho visiblemente molesto-. Si estamos aquí es porque todos lo necesitamos, así que dejaros de tonterías.
-Chicos, chicos, tranquilizaos. Hace mucho que no tenemos una actuación con tanto dinero de por medio, así que no la caguemos, ¿ok? -Comentó Kibo-. Además, no podéis negarme que esto es muy emocionante.

En ese momento, las puertas principales de la mansión se abrieron y tras formarse a cada lado de la escalera, una fila de sirvientes, Lirio salió.
-Bienvenidos a mi humilde morada, Raksho, Umi, Kibo y Archer. Más conocidos como Broken Hearts. Soy Lirio Elizabeth tercera, y seré vuestra anfitriona durante toda la duración de este evento. Por favor, seguidme.

Con lo escuchado, el grupo siguió a Lirio hasta el interior de la casa, y a medida que avanzaban, no podía ocultar su asombro, al percatarse de que había numeroso material de muchos grupos de Rock and Roll, no solo conocidos, sino también de algunos muy famosos. Todo parecía indicar, que la anfitriona era algo más que una fan de esa música, era una coleccionista, que pagaba lo que fuera, por aquello que quería.
Entonces tras atravesar un largo pasillo plagado de fotos y posters de música, una gran puerta dio acceso a un gran salón de baile, donde una plataforma servía de escenario. Numeroso personal, ya había empezado a montar el equipo, y las maletas del grupo aguardaban a un lado, a que ellos personalmente, prepararan sus propias cosas, por lo que pudiera pasar.
-Como supongo ya habréis deducido, en este lugar han actuado numerosos grupos de fama mundial, así que podéis sentiros orgullosos de la oportunidad que se os ha presentado. –Expresó Lirio caminando hacia el escenario y volviéndose hacia ellos, que miraban impresionados desde las puertas-. Podéis prepararos cuando queráis, y al término del concierto, una gran fiesta os aguarda.

Animados por estas palabras y por todo lo que habían visto, el grupo no perdió un segundo más, y dirigiéndose hacia sus cosas, montaron todo lo que faltaba, bajo la atenta mirada de Lirio que aguardaba impaciente sentada en un gran sillón frente al escenario.
Ya fuera casualidad o designio del destino, la actuación de Broken Hearts aquella noche, fue absolutamente memorable, casi dejando en el olvido a todo lo anterior que habían hecho. Todos ellos por primera vez, sintieron que podían comerse el mundo, y bajo el vitoreo de Lirio y de mucho del personal presente, agotaron todo su repertorio de canciones.
Al término de este, como la anfitriona había anunciado, la misma sala se llenó de mesas repletas de comida, bebida y cuanto era necesario en una fiesta, donde todo estaba permitido, por lo que el grupo se dejó llevar por completo. La euforia, el alcohol e incluso algún que otro estupefaciente presente, hizo que todos ellos durante horas perdieran el sentido del tiempo, hasta que finalmente todos perdieron el sentido.
-Ohhh… -Murmuró Raksho entreabriendo los ojos-. Creo que esta vez se me fue un poco la mano.

Sacudiendo la cabeza, intentó que la vista se le aclarara, percatándose entonces que ante él, había una mesa redonda con su revolver sobre este y una bala a su lado, y al otro lado Archer sentado en una silla, con las manos a la espalda. Sorprendido y extrañado por lo que veía, intentó moverse, cuando se dio cuenta de que él también estaba atado de pies y manos a su propia silla.
-¿¡Qué demonios pasa aquí!? ¡Archer! ¡Archer, abre los ojos, joder! –Le chilló Raksho sacudiéndose e intentando soltarse.
-Dioses… No grites. –Murmuró Archer recuperando el sentido y observando que estaban en una sala totalmente a oscuras salvo una luz, que proyectaba un circulo sobre ellos y algo más de un metro alrededor-. ¿Dónde estamos?
-¡Y a mí que me dices! ¡Vamos, reacciona!

Con esto, Archet se percató de su situación con lo que también se sacudió intentando soltarse.
-Por mucho que os mováis, no lograreis liberaros. No os quedan fuerzas para ello, tras lo que se os ha inyectado. –Se escuchó una voz femenina desde la oscuridad.
-¿¡Quién eres, muéstrate!? –Gritó Raksho mirando a su alrededor.
-Numerosas veces a ti te dije que tu arma, te metería en problemas graves, y a tu primo que su adicción a la adrenalina le costaría cara. –Expresó Lirio apareciendo, y colocándose entre ambos junto a la mesa.
-¿Lirio? –Preguntó Archer mirándola sorprendido-. ¿Qué significa esto?
-Tanto dinero agotado en vosotros, casi como si yo misma le prendiera fuego a los billetes, y todo porque no fuisteis capaces de afrontar los éxitos, con un poco de cabeza. ¿Quién creéis que os ha apoyado los últimos cuatro años?
-¿¡Fuiste tú!? ¡Maldita loca! ¡Como logre liberarme, te voy a meter el cañón de mi arma con la mano incluida, por donde estoy seguro que nada te han metido, y después apretaré el gatillo!
-Vamos vamos, no hables asi. Como líder del grupo, deberías tener mejores modales y controlar esa ira. –Comentó colocándose tras Archer y liberándole las manos, pero cuando este intentó moverlas, se dio cuenta de que sus brazos no reaccionaban-. Ahora os voy a soltar las manos, ya que vuestros brazos deberían estar totalmente dormidos, y juntos vamos a jugar un poco.
-¿Qué es lo que pretendes? ¿Por qué nos haces esto? –Le preguntó Archer viendo como soltaba también los brazos de Raksho, y seguidamente cogía el revólver y la bala.
-Digamos que quiero recuperar algo de mi inversión. –Comentó Lirio metiendo la bala en el tambor del revólver y haciéndolo girar-. ¿Conocéis un juego llamado la ruleta rusa? Alguien como tú al que le gustan las emociones fuertes, seguro que disfrutara con esto. Vamos Archet, dime con quien quieres probar surte. ¿Contigo o con tú primo? –Le indicó alzando el arma y amartillándola.
-¡Esto es una locura! –Exclamó Archet espantado.
-Seis a uno, Archet. Vamos, elige o elegiré yo. ¿Qué harás? ¿Te arriesgaras tú o arriesgaras a tu primo?
-No puedes pedirme que elija… -Susurró mirándola.
-¡Maldita seas! ¡Prueba conmigo! –Le gritó Raksho.
-Muy bien. Ya que tu primo se ha ofrecido tan amablemente, veamos cómo de alta está su suerte hoy. –Comentó Lirio apuntando al pecho de Raksho.
-¡No! ¡No lo hagas! –Le gritó Archer, cuando Lirio disparó, pero no sucedió nada.
-Mira tú que bien. Parece que aun te queda algo de suerte. –Comentó Lirio sonriendo y mirando a Raksho-. Siguiente oportunidad. ¿Quién se ofrece?
-Por favor, Lirio, detén esta… -Fue a decirle Archet, cuando ella se volvió y le disparó, aunque nuevamente nada sucedió.
-No voy a detenerme, hasta que la única bala presente, se bañe en la sangre del corazón de uno de los dos. Vamos, elige. Estamos cuatro a uno. Mmm… Lo vamos a hacer más interesante. –Comentó Lirio colocando el revolver en la mano izquierda de Archer-. Como quedan pocas probabilidades y ante el riesgo de que pueda sentirme culpable, seréis vosotros quienes apretareis el gatillo a partir de ahora.
-Estás loca. Total y completamente demente. –Expresó Raksho mirándola.
-No. No lo creo. –Comentó Lirio, haciendo que Archer apuntara a su primo y seguidamente apretara el gatillo.
-Buuu… Pero qué suerte tenéis. –Expresó Lirio sorprendida, mientras pasaba el revolver a una de las manos de Raksho-. Tres a uno, Archer. ¿Qué? ¿Sientes ya la adrenalina inundando tu sangre? A esta distancia, estoy segura que esta arma puede hacerte un buen agujero de lado a lado.
Tú eras el más inteligente y sensato del grupo. En ti recaía que ellos no cometieran estupideces. Irónicamente, esas alas blancas hacían de ti su Angel guardián, pero no cumpliste, y por ello debería arrancártelas de cuajo.
-Dispara. –Le indicó Archer mirándola fijamente a los ojos.
-¿Y ese cambio de actitud? –Le preguntó Lirio amartillando el arma.
-Tu misma lo dijiste antes. En numerosas ocasiones provoqué a Raksho para que sacara su arma, así que, si está en mi mano salvarle la vida, acepto que siguas disparándome a…

Antes de que pudiera terminar la frase, Lirio hizo que Raksho disparara, y esta vez la bala atravesó el cuerpo de Archer, pasando a través de su corazón y matándolo instantáneamente. Al suceder esto, más aun por haber ocurrido por su mano, Raksho se quedó petrificado durante un instante, y seguidamente gritó el nombre de su primo.
-¿Lloras? –Le preguntó Lirio, quitándole el arma y colocándose ante él.
-Hija de puta…
-Vamos. No me seas hipócrita. ¿Cuantas veces estuviste a un suspiro de volarle la cabeza? –Le preguntó al mismo tiempo que se metía una mano en un bolsillo, y sacaba más balas, para recargar el arma-. Quizás no me creas, pero me duele que al final no supierais crecer como os merecíais.
-No te saldrás con la tuya. –Le indicó Raksho escupiéndole.
-Si lo haré. ¿Sabes por qué? Debido a qué vosotros mismos os encargasteis de que el mundo os olvidara. –Le indicó instantes antes de dispararle en una de las rodillas, y casi arrancarle la pierna, provocando como no, que gritara de dolor-. Dime. ¿Eso te duele o solo te pica un poco?

Pero antes de que Raksho pudiera intentar siguiera contestar, le disparó en la otra rodilla, y seguidamente en los dos codos. Ya con estas heridas, su víctima sangraba copiosamente y sin lugar a dudas no duraría mucho así, pero…
-Dime una cosa, Raksho. Esta poderosa arma siempre te ha acompañado. ¿Por qué? ¿Tanto miedo tienes, o simplemente es por qué te gusta? ¿Tanto te atrae, que nunca te separabas de ella? Vamos, admítelo. Si esta arma fuera de carne y hueso, hace tiempo que te lo hubieras hecho con ella. No, espera. Esa novia que tienes… Ahora lo entiendo. Es todo una fachada, ¿verdad? Muy típico de ti. Eso explicaría el poco caso que le haces. Bueno, como haces uso correcto de tu virilidad, creo que ya no la necesitaras.

Y diciéndole esto, le disparó en la entrepierna, arrancándosela de cuajo, y provocando que se desangrara por completo, en cuestión de segundos.
-Muy bien, chicos. Es hora del segundo y último acto. –Expresó Lirio, tocándole con dedo el hocico a Raksho-. Katrina, Nausica. Llevaos a estos para que los preparen, mientras me encargo de los otros dos.
-En seguida, mi señora. –Le dijeron dos chicas, encendiéndose las luces de la sala.
-Kibo… De una forma u otra, vas a ser mío, como siempre debiste serlo. –Susurró Lirio saliendo de la habitación.

Un par de horas después, en una de las habitaciones principales, Kibo despierta.
-Mi cabeza… -Expresó Kibo abriendo los ojos e incorporándose levemente-. ¿Dónde estoy?
-Finalmente despiertas. –Le indicó Lirio sentada junto a la cama-. Creo que bebiste un poco de más en la fiesta.
-Sí. He he. A veces no me doy cuenta de ello. ¿Dónde están mis compañeros?
-Los tres también acabaron borrachos como cubas, y aún están profundamente dormidos en las habitaciones contiguas.
-¡Ha ha ha ha! Eso es muy típico de ellos. Vaya. –Expresó tocándose el vientre-. De repente tengo un hambre atroz.
-Ya lo tenía previsto. –Le indicó chasqueando los dedos, y entrando poco después una chica que empujaba una mesa con ruedas-. Tengo entendido que eres un fan incondicional del corazón estofado.
-Oh, estas muy bien informada.
-Te dejo solo para que disfrutes de la comida, que estoy segura que te parecerá especialmente deliciosa. -Le indicó acercando la mesita a la cama, y destapando la bandeja cubierta por una cúpula de plata, antes de abandonar a habitación junto a la sirvienta.

Kibo miró la bandeja de comida con aquel corazón medianamente hecho, y que desprendía un aroma que despertó todos sus sentidos. Intrigado por el aspecto de aquel corazón, y por el penetrante olor, cortó un trozo y se lo comió, provocándole una extraña sensación que sacudió todo su cuerpo. Estaba en verdad delicioso, pero había algo extraño entre los matices que sentía, y antes de darle tiempo a pensar en ello, por sus mejillas varias lágrimas se deslizaron. Fue entonces cuando se sintió mareado, y la visión se le volvió extraña, distorsionada, justo cuando la puerta de la habitación volvió a abrirse, o percibió una silueta oscura.
-Hola Kibo. –Expresó la recién llegada, que sin lugar a dudas era una chica.
-¿Umi, eres tú? –Preguntó Kibo extrañado ya que no lograba distinguirla bien.
-Quien si no, tontorrón. –Expresó ella acercándose y sentándose en la cama junto a él, al mismo tiempo que su figura quedó casi por completo definida, aunque aún seguía viéndose algo extraña-. Lirio me dijo que ya estabas despierto, y yo necesitaba hablar contigo.
-¿Ocurre alguna cosa? –Preguntó extrañado mirándola.
-Kibo. Quiero hacerlo contigo.
-Q… ¿¡Que!? –Exclamó Kibo sorprendido.
-Siempre me has gustado, y sé que yo también te gusto. –Le indicó cogiéndole las manos y mirándolo a los ojos.
-Si… Quiero decir. ¡Claro que me gustas! Es solo que… ¿Aquí?
-¿Y por qué no? Lirio se dio cuenta de mis intenciones, y me ha dicho que nadie nos molestaría, así que…

Diciendo esto, Umi se acercó más a él y lo besó en los labios, provocando que Kiba se quedara totalmente inmóvil durante un instante, antes de reaccionar, y corresponder el beso, abrazándola. Él se sentía muy extraño, y todo a su alrededor parecía distorsionado, salvo Umi ante él.
-Umi… No puedes imaginarte las veces, que he soñado con este momento.
-Seguro que sí. ¿Qué te parece si lo hacemos un poco más especial?
-¿Qué tienes en mente?
-Tú deja la situación en mis manos. –Le indicó tumbándolo y estirándole el brazo derecho hacia la esquina derecha de la cama.

Poco a poco, Umi ató las cuatro extremidades de Kibo a las esquinas de la cama, con lo que al terminar, él estaba totalmente a su merced, sin poder hacer nada para detenerla.
-Nunca pensé que tendrías un lado salvaje. –Comentó Kiba sorprendido, mirándola fijamente cuando esta se le subió encima.
-Y aún no he empezado, así que preparate.

Seguramente no era lo que Kiba tenía en mente, pero cuando se percató de que algo no estaba bien, ya era demasiado tarde. Umí literalmente le arrancó la ropa del cuerpo a zarpazos, y una vez lo dejó desnudo, lo violó una y otra vez, hasta que este descargó dentro de ella, hasta la última gota de su esencia.
-Ahh… Ahhh… Por favor, Umi. No… No puedo más. –Susurró Kiba sin fuerzas, con la cabeza y lengua ladeadas, babeando la almohada.
-Lo sé, pero ya he obtenido lo que quería. Estoy en mis días fértiles, así que estoy segura, que con todas las semillas que has metido dentro de mí, terminaré embarazada.
-Que… ¿Qué estás diciendo? –Preguntó sorprendido.
-Lo que has oído. –Le indicó inclinándose hacia la cómoda, y sacando un pequeño objeto del cajón, que seguidamente le enseñó-. Esto es un PlasmaBlade, o más conocido comúnmente como bisturí de plasma.
-¿Y para qué sirve? –Preguntó Kiba, sintiendo un escalofrío por toda la espalda.

La contestación de Umi, fue provocarle un corte en el pecho con el objeto, produciéndole un dolor muy agudo a Kiba.
-Este juguete extraordinariamente caro, es usado por médicos de alto nivel para cortar carne, tejidos y tendones. Su potencia y precisión es tal, que corta igual que un cuchillo caliente la mantequilla.
-¿Por qué me haces esto Umi?

Mientras esperaba una contestación, la visión de Kiba pareció volver a la normalidad, y con sorpresa descubrió que en realidad no era Umi, sino Lirio, quien tenía encima.
-Por tu cara, deduzco que el alucinógeno ha dejado de actuar.
-¿Lirio? ¿Qué significa todo esto? ¿Dónde está Umi?
-Tu querida Umi esté sumida en el sueño eterno, y sabes algo más… -Le indicó acercando el hocico a una de las orejas, para susurrarle-. El corazón que te comiste, pertenecía a tu querida Umi, que yo misma le arranqué hace unas pocas horas.
-Mientes. ¡Eso no puede ser verdad!
-Tan verdad como que ahora soy yo la que tiene hambre.

Diciendo esto, entre alaridos, Lirio abrió el pecho de kiba en una sola pasada de bisturí, y luego con ayuda de sus garras, rompió la caja torácica ya cortada, para tener a la vista el corazón. Entonces tras observarlo latir durante un segundo, lo arrancó de un tirón y de un solo bocado, se lo tragó aun este latiendo.
-Gracias por una velada inolvidable, mi querido Kiba. –Le indicó Lirio con toda la cara y el cuerpo empapado de sangre-. Puedes estar seguro que me encargaré de que nuestro hijo, tenga todo lo que tú pudiste haber tenido. Es una lástima, la verdad. Katrina, Nausica.
-Mi señora. –Expresaron las dos chicas entrando.
-Podéis llevaros la última pieza de mi colección. Ya sabéis. Que le den el mismo tratamiento que al resto.
-Así se hará.

Una semana después, muy temprano en la mañana…
-Mmm… Hoy tengo la sensación de que será un gran día. –Expresó Lirio abriendo los ojos y desperezándose en su cama.
-Mi señora. ¿Puedo pasar? -Se escuchó una voz desde el otro lado de la puerta.
-Adelante.
-Ya han llegado los resultados de la prueba de embarazo. –Le indicó pasando y acercándose a la cama para entregarle una carta.
-Veamos… -Expresó leyendo la carta, y sonriendo después.
-¿Buena noticias?
-Muy buenas, Katrina. No solo estoy embarazada, sino que además, tendré gemelos.
-Enhorabuena. Me encargaré que todos en la casa lo sepan.
-Gracias. Supongo que tendré que darle la buena nueva al padre. ¿Está terminado el diorama?
-Anoche lo terminaron.
-Perfecto. Iré a comunicárselo mientras el desayuno está listo.

Con esto, Lirio se vistió nada más que con una fina bata translúcida, y seguidamente se dirigió a la sala este de la casa, donde un pequeño escenario se mantenía ocultó tras un telón circular. Entonces se acercó a este, y tocando un botón en un pedestal cercano, el telón subió, mostrando al grupo Broken Hearts con su equipo, perfectamente disecados, y con una imagen tan viva, que casi parecían haber sido congelados en el tiempo, durante una actuación.
-Oh, simplemente magistral. Siempre quise tener una sesión de karaoke con ellos, y ahora podre tener todas las que quiera. Hey Kiba. ¿Sabes qué? Vamos a ser los orgullosos padres de gemelos. Si, lo sé. Yo también estoy muy feliz por la noticia. Bueno, ahora debo dejarte, ya que tengo muchas cosas que preparar, pero prometo regresar y contarte muchas cosas. Besitos.

Moraleja: Si quieres tener fans, tenlos, pero estate dispuesto a darles, tanto como ellos esperan que les des, ya que si no cumples... bueno, después será muy tarde para arrepentirse.

AngelBlackwolf
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